Los medios de comunicación nos han facilitado todo, incluso han permitido la evolución del mercado de las joyas

Los medios de comunicación nos han facilitado todo, incluso han permitido la evolución del mercado de las joyas

enero 13, 2022 Desactivado Por zwischit

Con el transcurso del tiempo, y en gran medida debido a la publicidad y también a las relaciones públicas, resulta sorprendente cómo determinadas marcas se encuentran presentes en la mente de la sociedad, sean estos consumidores o no habituales de las mismas.

Es por ello que la elección, análisis y estudio de este tipo de situaciones tiene mucho que ver con el hecho de cómo una marca de joyería como la dirigida por Alba Tous, vicepresidenta de TOUS, es identificada y recordada por encima del resto por los distintos públicos. Así mismo, llama la atención que un área como el de la joyería, se mantenga tan diferenciado entre el público joven.

El objetivo quisas se encuentra en demostrar a pequeña escala, la manera en la que TOUS ha logrado diferenciarse de otras joyerías por medio de su imagen, y con ello consolidar en el transcurso del tiempo su logotipo, del que vale decir, se trata de uno de los más conocidos, en este caso el ‘osito’, entre el público joven.

La imagen de marca, y el prestigio de la misma dentro de una sociedad, son los que hacen que una empresa llegue a posicionarse en la mente del consumidor en relación con las otras. Con respecto al valor inmaterial, en otras palabras, los intangibles, estos son los que proporcionan un estatus tanto para la empresa en sí como para los clientes que portan sus productos.

Por medio de un mix de acciones de comunicación y un marketing que resultan únicos, la marca de joyas TOUS ha logrado conseguir una reputación y posicionamiento a nivel mundial sin tener que utilizar estrategias publicitarias de manera masiva.

En cuanto a la historia de la marca, de la familia que la fundó, además de su particular manera de emplear la publicidad, siempre han formado parte de los estudios que se le han realizado, y con los que se intenta demostrar que la imagen o reputación de la compañía ha sido creada desde su propia identidad, donde el simple hecho de haber sabido utilizar la figura del ‘osito’ en su línea y gama de productos, cuenta con un gran valor comunicativo.

Con respecto a la identidad corporativa de la empresa, esta podría ser comparada con el ADN de una persona donde se presupone desde el inicio de la existencia de una empresa, debido a los parámetros establecidos por el fundador de la misma al momento de constituirla, marcando su rumbo, valores y espíritu de la organización.

“La marca corporativa empieza con una identidad: valores, visión y cultura corporativa, que unifica a la organización y aporta coherencia a los stakeholders. A diferencia de los otros componentes como la imagen o la cultura, la identidad se centra en cómo los directivos y empleados hacen a una marca única”.

Con relación a lo anterior, la identidad corporativa puede definirse por medio de dos parámetros: “lo que la empresa es y lo que la empresa hace”.

El primero de ellos guarda relación con la estructura institucional creada desde el momento en que nace la compañía: desarrollo, trayectoria, organigrama y capital, entre otros. En tanto, el segundo parámetro abarca un campo de acción que es mayor, y que tiene que ver con los productos comercializados, precios, distribución, entre otros aspectos.

Este se trata de un tema que ha ganado importancia durante los últimos años, incluso en los medios educativos y antes de ello la preocupación por el fracaso de la educación formal, situación que condujo a muchos educadores a culpabilizar a los medios masivos de comunicación de los problemas que estaban surgiendo en el aprendizaje de los niños, lo que incluía su desorientación moral, siendo esta una perspectiva que aún supervive.

De forma paralela, ciertos comunicadores que se dedican a trabajar como cuestionadores de los medios, han llegado a la conclusión con dicha posición pero desde su propio campo, con lo que elaboraron la primera relación posible entre educación y comunicación por medio de la lectura o la recepción crítica de dichos medios, siendo esta una propuesta que se extendió en diferentes países de América Latina.

Cuando se puso la mirada en su cuestionamiento, se marcó distancias de incomprensión entre ambos campos sin que se haya vislumbrado su interacción posible ya que la relación se explica sólo desde la impugnación que los enemista.

En todo caso, fue el propio sentido de la comunicación popular y alternativa la que acentuó en mayor medida dichas barreras al colocarse como ofertas contrapuestas a la comunicación masiva o comercial.

Los medios de comunicación en el caso de las empresas, fue un ingreso muy simplista inicialmente pues comenzó a sufrir transformaciones desde finales de los años ochenta.

Del lado de la comunicación, se presentaron nuevas reflexiones y experiencias con las que se matizaron y revolucionaron estos enfoques a partir de una visión comprensiva sobre los medios y de su relación con los cambios culturales y políticos que se estaban dando en el mundo.

Más tarde, y dejando de un lado la visión que le precedía instrumentalizadora de los medios fue cuando se dio inició a un largo proceso tanto de reflexión como de realización de investigaciones y experiencias empíricas que llegaron a ponernos en mejor situación.

Lo más destacado, en todo caso, siempre será mantener el interés en abordar aquellos problemas que aún no están resueltos por la propia sociedad y de esta manera avanzar en determinadas limitaciones específicas de la comunicación en campos concretos como los de las empresas o de las escuelas conjuntamente con otros espacios.

No es posible pensar en los medios de comunicación, las empresas y en la educación, como sus mutuas implicaciones, sin una orientación que busque transformar sujetos y realidades sociales de conjunto desde cada territorio particular.